Fotógrafos digitalizan el arte de la Capilla Sixtina para futuras restauraciones

Como sabemos, las más famosas obras de arte requieren de mantenimiento y restauración constante para que éstas no se deterioren. Para ayudarse, los restauradores utilizan referencias fotográficas que les sirven de guía para mantener el color y la textura de las más valiosas piezas de arte del planeta. Un ejemplo es la Capilla Sixtina. Su bóveda decorada con increíbles frescos y su suelo de mosaicos albergan obras de Miguel Angel, Sandro Botticelli y otros artistas italianos del Renacimiento.

Durante los últimos cinco años el Vaticano se ha encargado de realizar un nuevo set de capturas del arte de la Capilla Sixtina para asistir futuras restauraciones. Un total de 270,000 fotografías digitales de altísima calidad fueron tomadas de cada centímetro de la bóveda y el piso, tomando aproximadamente 65 sesiones de fotografía nocturna con el fin de controlar al máximo la iluminación.

capilla sixtina digital

Para los editores italianos de Scripta Maneant, empresa encargada del proyecto, capturar el color y textura precisos es clave para la restauración de estas obras de arte, por lo que los fotógrafos utilizaron lentes telescópicos y herramientas de edición digital para lograr la mayor semejanza posible –un 99.9%- con el material original. Los archivos finales sumaron 30 Terabytes de información que ahora se encuentra en los servidores del Vaticano.

Scripta Maneant publicarán tres libros -con aproximadamente 870 páginas- mostrando todas las fotografías del proyecto. Además, unas 220 fotos serán impresas en escala 1:1, o sea al tamaño real de las pinturas. Desafortunadamente, estos ejemplares tendrán una edición muy limitada de apenas 1,999 copias que serán vendidas a casas de arte, museos, bibliotecas y coleccionistas por la nada módica suma de 12,000 euros cada uno.

La última vez que se realizó un archivo fotográfico de la Capilla Sixtina fue a comienzos de los ochentas, en una labor que tomó casi catorce años de trabajo y concluyendo finalmente en 1994. Aquella muestra fue utilizada en la creación de una versión “virtual” de la bóveda que puede verse en video y en diversos programas de uso educativo. El nuevo set de fotografías se convertirá en el estándar para las restauraciones de la bóveda a partir de este año.

Vía Reuters